Medio Ambiente

La estrategia verde de Wilson García para la sostenibilidad ambiental en Cundinamarca

En Zipaquirá se entendió que el agua no solo es un recurso, es vida. Durante la gestión de Wilson García, cada decisión ambiental fue un acto de amor por el territorio y por la esperanza de quienes vendrán después. Por eso, se invirtieron más de $900 millones de pesos, porque cuidar el medio ambiente en Cundinamarca no es solo política pública, es una promesa de vida.


¿Cómo proteger los páramos de Cundinamarca?

Wilson García logró que Zipaquirá escribiera una página histórica al convertirse en el primer municipio del complejo del Páramo de Guerrero en implementar el esquema de pago por servicios ambientales. Esta estrategia benefició a más de 23.000 habitantes, vinculó 10 predios y protegió 27 hectáreas de ecosistemas fundamentales para el agua en Cundinamarca.

Gracias a una gestión superior a 70 millones de pesos con la Gobernación de Cundinamarca, se creó una bolsa común de apoyo directo a las familias rurales mediante la entrega de tanques de almacenamiento de aguas lluvias, rollos de manguera, bebederos para bovinos, materiales para acueductos y la siembra de más de 2.000 árboles.

Además, Wilson García impulsó proyectos sostenibles como la apicultura para la conservación del Páramo de Guerrero y la ganadería verde, donde los productores locales recibieron árboles y capacitación en prácticas agroforestales para reducir el impacto ambiental.

De esta manera, la protección de los páramos en Cundinamarca dejó de ser un texto escrito en papel, para convertirse en una política viva que une justicia ambiental y bienestar comunitario.


¿Por qué el agua es clave para el desarrollo sostenible en Cundinamarca?

El agua fue el eje central de la administración de Wilson García. Se adquirieron 51,4 hectáreas de predios de interés hídrico, restaurando zonas degradadas por la ganadería y recuperando la flora nativa.

Con estas acciones, se dio cumplimiento a la sentencia del río Bogotá, garantizando la conservación de las fuentes que abastecen al territorio.

A esta estrategia se sumaron jornadas de limpieza en quebradas, donde se recolectaron toneladas de residuos y se sembraron árboles nativos. Se complementaron estas acciones con campañas de educación ambiental, programas escolares y voluntariados como «Amigos Verdes por Zipaquirá», que movilizaron a estudiantes, familias y colectivos comprometidos con la naturaleza.


¿Cómo sembrar árboles contribuye al futuro de Cundinamarca?

Sembrar un árbol es sembrar un mañana. Durante la gestión de Wilson García se plantaron 150.000 árboles en 60 hectáreas, distribuidas en 300 predios, fortaleciendo el vivero municipal.

No son solo cifras, son acciones concretas que crecen junto a las familias que hoy respiran un aire más puro, y la forma más sincera de decir que sí, es posible un futuro verde para Cundinamarca.


¿Cómo lograr la sostenibilidad ambiental con participación ciudadana?

Wilson García trabajó por la preservación de los recursos naturales de Zipaquirá, pero también fue prioridad la concientización ambiental en la comunidad, promoviendo la reducción de residuos sólidos y desarrollando programas para garantizar el bienestar de los caninos y felinos en condición de calle.

Cada acción contó con la participación activa de ciudadanos, recicladores, estudiantes y colectivos ambientales, quienes demostraron que la sostenibilidad ambiental en Cundinamarca nace del compromiso de todos.

Las jornadas de reciclaje, el reconocimiento a las familias recicladoras y los encuentros de educación ecológica son hoy el reflejo de una comunidad que aprendió que el respeto por la naturaleza no es una obligación, es un acto de gratitud.


Esto es solo el comienzo

La gestión 2020 – 2023 de Wilson García en Zipaquirá dejó una lección poderosa: cuando el medio ambiente se pone en el centro, todo florece. Cada hectárea protegida, cada campesino incentivado y cada árbol sembrado forman parte de un modelo de desarrollo que respira futuro para Cundinamarca.

Esta estrategia integral de gestión del agua en Cundinamarca y de protección ambiental demuestra que es posible construir un futuro verde para el departamento, donde el medio ambiente es el eje del desarrollo sostenible.

El planeta necesita más manos que discursos. Si cada ciudadano planta un árbol, cuida una quebrada o separa sus residuos, estaremos sembrando una nueva esperanza para las generaciones que vienen.


¿Quieres conocer más sobre nuestras iniciativas ambientales? Contáctanos y únete al cambio.